AL BOMBARDEO DE CHISTES DE EL FLACO, EL PUBLICO RESPONDIO CON UNA BATERÍA DE CARCAJADAS A MANDÍBULA BATIENTE.











Bulnes, domingo 14 de febrero de 2010.

Somos muchos los que pensábamos que El Flaco sin el Indio no era nada, pero nos equivocamos. En el show del carnaval de Bulnes hizo una rutina de peso, llena de picardía y de humor del bueno, dejando contentos a moros y cristianos.

Ya el ingreso al escenario fue espectacular: ataviado con el traje rojo y lanzando su peluca al viento, la galería fue un solo grito de oh! y de aplausos a rabiar. Una vez cambiado de ropa, tomó el micrófono y por una hora contó un chiste tras otro, de los sanos y también de los otros que hicieron sonrojarse a más de una dama presente.
Los niños fueron su mejor público, ya que rompieron las barreras y se sentaron alrededor del escenario y gozaron como inocentes niños con los chistes faltos de inocencia.

Y una pregunta hecha al público se convirtió en su mejor anécdota en Bulnes. Cuando contaba un chiste de un cura que entregaba la hostia a sus feligreses, se le ocurrió preguntar ¿Me imagino que el Cura del pueblo no estará presente?. Una gran carcajada de los siete mil o más vecinos presentes fue acompañada con un dedo apuntando a la tribuna: ahí estaba el Padre Ricardo, Vicario de la Parroquia local. Las luces lo iluminaron y El Flaco, sin creerlo, se tomó la cabeza y pidió perdón al Padre Ricardo y luego permiso para terminar el chiste. Según nos contó en camarín, siempre que cuenta ese chiste hace la misma pregunta y es primera vez que hay un Cura presente.

Su rutina fue un bombardeo de chistes y la respuesta del público una batería de carcajadas a mandibula batiente. Hubo empatía, por lo tanto la comunicación se produjo entre ambos y el resultado fue una actuación de lujo. Un siete.

Ya en el camarín ubicado en la sala de inspectoría de la Escuela D-302, se dio el tiempo de fotografiarse con quienes tuvieron el privilegio de ingresar y envió un saludo escrito a nuestros lectores, que es el que encabeza esta nota.